Ya son 8 años desde que dejé de publicar aquí las aventuras de la colonización gatuna que habitó nuestra antigua casa. Me fui a Blogger, publiqué un tiempo allá, pero todo quedó ahí y al final trasladé los post a mi blog principal. Lo que pasó luego con Gatota, Hija y compañía fue triste: Gatota fue atacada por un perro muriendo esa misma tarde, Hija junto con dos de sus hijas vive en casa de mi viejo y de los demás gatos espero que hayan encontrado buen hogar en casas de vecinos, luego de que con la mudanza haya sido difícil sacarlos del hogar (el barrio) que ya habían hecho suyo.

Luego en mi departamento tuve un gato al que llamé Sushi. Al comienzo fue dócil y tierno (aunque a ratos juguetón), pero luego, con los meses, el encierro de un departamento pequeño sin patio para correr le afectó tanto que lo juguetón se transformó en violento y tuvo que irse donde mi viejo porque simplemente no aguantó. Tratamos de resolverlo con veterinarios, pero no hubo solución.

Esto por ahora. Ya habrá tiempo de seguir recordando.